jueves, 4 de abril de 2013

Me declaro reina de tu sonrisa. No la que cepillas los dientes cada mañana.

Tú vales de que princesa merece deleitar el paso a tal palacio como tu boca.
Yo  me limito a deambular por los jardines de nostalgia que adueñé para refugiarme en mis peores noches,
una sonrisa que escabulló de tus labios tras abrazar mi espalda (en un día de esos donde la rutina todavía era apetitosa).
Llámame ladrona por hacerme con ella sin venia alguna, pero, me veo en derecho.Tú pecaste el hurto de mi orientación: la dirección que diviso cuando cierro los ojos no ha vuelto a ser otra que tu sensación.

Y es que eres un revolucionario de mis sentidos.
Tu imagen grabada a fuego en mi subconsciente sigue llenándome de ganas de comerte con la mirada,
entrar en una batalla espacial entre las constelaciones de tus lunares. No necesitábamos pisar el suelo pudiendo volar juntos. Sigues erizándome la piel, y siendo tus ojos cerrados mientras duermes, mi mejor amanecer.

Se que debería dejar de esperar ese tren que nunca vendrá, ni jamás volverá a llegar a la estación espacial donde me esperaban tus ansias de pilotar. Te cansaste de las incontables veces que averié el motor con disculpas. No te culpo el rencor, ni tus ganas de quedarte con los pies en el suelo contemplando un cielo soleado haciendo sombra a cada recuerdo.

Debería dejar de soñar... me dijeron que era gratis y menuda estafa. Tengo deudas con el alma que no se como voy a pagar.

Seguía imaginando, que tú a ratos también me pensarás, pero no es si no ya una verdadera rosa de esperanzas que brotó en tus ganas (tengo fe en que ella no fallará).

Me gustaría saber si sirvieron de algo mis miradas, ya nos mis palabras, yo tampoco confiaría en ellas. Si aun quedan restos de mi en tu alma y si algún día los buscarás. No se si aun sientes este frío que sólo saben arropar mis caricias, si todavía soy alguno de tus suspiros..









(sin completar)

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